Por qué ir
La Crónica es una forma concreta de entender la cultura de impresión de Nuremberg. Hartmann Schedel compiló el texto; Anton Koberger imprimió ediciones latinas y alemanas; los artistas prepararon los grabados en madera. Observe cómo las imágenes y la escritura comparten la página, llevando una vista del mundo a través de una imprenta comercial.
La historia completa
La Crónica de Nuremberg apareció en 1493, cerca del comienzo de la impresión de libros europeos. Hartmann Schedel reunió una historia mundial que siguió la cronología bíblica e incluyó relatos e imágenes de ciudades. Una versión alemana fue traducida por Georg Alt, y Anton Koberger imprimió ediciones tanto en latín como en alemán en Nuremberg. El proyecto fue colaborativo. Los comerciantes de Nuremberg, Sebald Schreyer y Sebastian Kammermeister, encargaron la obra, mientras que Michael Wolgemut y Wilhelm Pleydenwurff supervisaban su diseño de imágenes y grabados en madera. Los contratos establecen las responsabilidades de los clientes, artistas e impresores. Esto hace que la Crónica sea más que un libro de un solo autor: muestra las redes artesanales y comerciales de la ciudad trabajando juntas. Sus páginas ponen texto junto a imágenes de grabado en madera repetidas y recién dispuestas, lo que permite a muchos lectores encontrar un relato ricamente ilustrado del mundo. Al mirar una copia o reproducción, preste atención a la relación entre las palabras y las imágenes de la ciudad. El libro explica cómo Nuremberg podría convertir la habilidad local en un objeto que circula mucho más allá de la ciudad.
