La historia completa
La bicicleta permite conectar eficazmente las islas de Estocolmo, sobre todo por los corredores junto al agua y las zonas más llanas de Norrmalm, Östermalm y Djurgården. La red incluye rutas ciclistas señalizadas y hay bombas de aire públicas en algunas partes de la ciudad, pero la calle peatonal más atractiva no siempre ofrece el trayecto más fácil en bicicleta. Los adoquines y la afluencia de peatones de Gamla Stan aconsejan pedalear despacio o bajarse de la bicicleta. El borde norte de Södermalm añade subidas cortas y pronunciadas, mientras que en los puentes los ciclistas quedan expuestos al viento y el firme puede volverse resbaladizo con el frío. Consulte el mapa ciclista municipal o el planificador de rutas vigente en vez de seguir un itinerario para automóvil. Elija una ruta que cruce el agua de manera deliberada y aparque antes de entrar en conjuntos densos de lugares de interés como el palacio y Stortorget. En invierno, algunas rutas prioritarias reciben una retirada de nieve reforzada, pero las condiciones varían según la calle y la hora; compruebe la información meteorológica y de tráfico del día antes de decidirse. Use luces durante las horas de escasa luz estacional, tenga cuidado con los raíles del tranvía y asegure la bicicleta a un soporte fijo. Para un paseo tranquilo en lugar de un simple desplazamiento, Djurgården ofrece la combinación más clara de zonas verdes, museos y circulación con menos presión.
