Por qué ir
Este reloj convierte el tiempo en un relato mecánico de los cielos. Su calendario, pantalla planetaria y figuras recompensan una mirada lenta incluso antes de que comience la secuencia en movimiento. Vale especialmente la pena si quieres entender un objeto notable dentro de la catedral en lugar de simplemente pasar por la nave.
En qué fijarte
- Un calendario perpetuo está integrado en la cara del reloj.
- Las pantallas planetarias y solares-lunares se encuentran junto a los autómatas.
- Los apóstoles de tamaño natural forman parte de la secuencia móvil.
La historia completa
El reloj astronómico actual data de 1843, pero pertenece a una tradición catedral más larga de usar maquinaria para representar tanto el tiempo religioso como el astronómico. Sus pantallas van mucho más allá del horario ordinario. Un calendario perpetuo es responsable de la fecha cambiante; las indicaciones planetarias y solares-lunares sitúan esa fecha dentro de un ciclo celeste más grande. Las figuras en movimiento añaden una capa humana y devocional al mecanismo, con los apóstoles y Cristo haciendo visible el paso del tiempo como una procesión. El relojero Jean-Baptiste Schwilgué diseñó la obra del siglo XIX, basándose en un cálculo cuidadoso, así como en un efecto teatral. Mira primero los diales y figuras separados, luego retrocesa para ver cómo forman una composición arquitectónica alta. Esa secuencia hace que el objeto sea más fácil de leer: es en parte instrumento científico, en parte espectáculo público y en parte expresión del entorno religioso de la catedral.
Conviene saber
- Compruebe la información de presentación del reloj de la catedral antes de planificar su visita.
- Reserve un espacio separado para la presentación en lugar de doblarlo en el tiempo general de la nave.
Tu próxima visita
Estimado · Escenario declarado y estimaciones; sin horarios, clima, colas ni reservas en vivo.
Visita interior · 20–35 min
Falta comprobar acceso, entrada o una duración útil de visita.
